Trump rechaza presión por alto el fuego y sin plazos con Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó recientemente que no hay “ninguna presión” para un alto el fuego ni para establecer una nueva fecha para las conversaciones con Irán, luego de que las negociaciones se estancaran el 12 de abril. En una charla con Fox News, Trump mencionó que no existe un plazo concreto para retomar el diálogo con Teherán, desmintiendo versiones que apuntaban a un límite de entre tres y cinco días para que Irán presentara una “contraoferta coherente”. “Ese plazo es falso”, aseguró, señalando que realmente no hay ninguna urgencia para resolver el conflicto.
El mandatario también se refirió a las consideraciones electorales, dejando en claro que esas no influyen en su estrategia. “Hay quienes dicen que quiero terminar con esto por las elecciones de mitad de mandato, pero eso no es cierto”, explicó. Su enfoque, según él, es alcanzar un “buen acuerdo para el pueblo estadounidense”.
Irán denuncia “obstáculos” de EEUU en las negociaciones
Mientras tanto, Irán ha endurecido su postura. El presidente Masoud Pezeshkian informó en una publicación en X que las “amenazas” y el “bloqueo” de Estados Unidos son obstáculos para cualquier avance en las negociaciones, acusando a Washington de incoherencia. Según afirma, “el mundo observa su interminable retórica hipócrita y la contradicción entre sus palabras y acciones”.
Desde el Parlamento iraní, Mohammad-Bagher Ghalibaf también advirtió que un alto el fuego solo tiene sentido si no se ve afectado por el bloqueo naval y los problemas económicos globales. Trump, por su parte, se refirió a los barcos capturados en el estrecho de Ormuz, aclarando que no eran embarcaciones estadounidenses. Su vocera, Karoline Leavitt, reafirmó que no se trató de una violación del alto el fuego, ya que eran “dos buques internacionales” y nada que ver con Estados Unidos o Israel.
En este contexto, Leavitt afirmó que Trump “está satisfecho” con la campaña de presión económica hacia Irán y subrayó que no hay un “plazo firme” para que el régimen iraní cumpla con las demandas de Washington. “No pueden ni siquiera pagar a su propia gente, gracias a esta presión económica que el presidente Trump ha ejercido sobre ellos”, explicó a los medios.
Trump también insistió en el impacto de las sanciones económicas, afirmando que “el bloqueo les asusta aún más que los bombardeos”, dado que Irán “lleva años siendo bombardeado, pero odia el bloqueo”. En cuanto a Abbas Araghachi, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Trump lo describió como “un hombre inteligente” y expresó su deseo de que siga en el cargo cuando se reanuden las negociaciones.
La Casa Blanca, por último, hizo hincapié en una de sus mayores exigencias: que Irán entregue su uranio enriquecido. Leavitt destacó que, aunque dicho material se encuentra “enterrado a gran profundidad”, tras la Operación Martillo de Medianoche, es “muy importante” para el presidente que ese uranio sea retirado de Irán.